Desde pequeñas y medianas empresas hasta grandes multinacionales, todas las empresas tienen que lidiar con datos día a día. Sin embargo, en la próxima década, dos desafíos de datos se avecinan a la hora de implementar una estrategia exitosa. El primer desafío es que, a medida que crecen las implementaciones analíticas modernas, las organizaciones se enfrentan a un reto continuo para seleccionar, administrar y controlar grandes volúmenes de datos.

Por otro lado, el segundo gran desafío es que los datos ya no están únicamente bajo el alcance y el uso restringido de los pequeños equipos de profesionales de TI. Ahora estamos operando en una época de administración de datos generalizada y sin consolidación.

De este modo, los datos están en todas partes en un negocio, pero las personas de muchas organizaciones están luchando por encontrar la información relevante, confiable y actual que necesitan para un análisis efectivo y seguro.

Piensa en la última vez que hiciste una pregunta relacionada con datos. ¿Cuánto tiempo tomó obtener una respuesta? ¿Te diste por vencido o seguiste adelante antes de recibir una respuesta? La mayoría de las personas no se esforzará por utilizar los datos si no están disponibles, o si no son confiables y fáciles de trabajar. Generalmente, el resultado final es que las decisiones se toman basadas en corazonadas, y no en descubrimientos reales.

Si bien con estos antecedentes podemos sentirnos un poco intimidados por el desafío, en realidad hay algunos cambios prácticos en la estrategia que podemos implementar para aprovechar el potencial del análisis de datos en nuestras empresas.

Gestión obligatoria
En el corazón de una estrategia de datos próspera se encuentran los buenos principios de gestión de datos que se mantienen al ritmo de los crecientes volúmenes de datos y la demanda de una toma de decisiones cada vez más rápida.

En su forma más básica, la gestión de datos garantiza que el cuerpo completo de datos de una organización sea preciso, coherente, fácilmente disponible y adecuadamente protegido.

Entonces, ¿Cómo pueden tener éxito las estrategias analíticas actuales y escalar con las demandas comerciales modernas? Cambiando su enfoque hacia la gestión de datos, mejorando la visibilidad y ayudando a los empleados a encontrar datos confiables.

Dejando atrás los procesos heredados
Los procesos tradicionales de gestión de datos han seguido su curso en los últimos años sin mayores cambios. En el mejor de los casos, son adecuados, pero ya no están a la altura de las demandas actuales en tiempo real de los empleados, quienes desean datos de inmediato y sin excusas. Los procesos heredados ya no son considerados implementaciones ágiles, aptos para el propósito o que sean capaces de evolucionar con las crecientes necesidades, por lo que ahora es un buen momento para dejarlos atrás con el cambio de década.

Para que las estrategias analíticas actuales tengan éxito y escalen, las organizaciones deben mejorar la visibilidad y la accesibilidad de sus datos. Esto ayudará a los empleados a encontrar datos confiables y relevantes para su análisis, a fin de que puedan obtener la máxima información.

Agilizar para escalar

A medida que las organizaciones implementan análisis a una escala sin precedentes, los profesionales de negocios buscan una estrategia efectiva para simplificar la administración de implementaciones grandes y de misión crítica. Al hacer esto, es importante capacitar a TI para desarrollar y mantener un entorno de datos escalable, gobernado y autosuficiente en el panorama de datos en constante cambio.

Para ayudar a estructurar la estrategia de gestión de datos, podemos considerar estas cuatro áreas:

  1. Visibilidad: aumentar la visibilidad de los activos de datos de la organización para administrar el entorno de manera más eficiente.
  2. Gobierno y confianza: Crear gobernanza y confianza en los datos que se utilizan para tomar decisiones en toda la organización sin cuestionamiento del origen o su veracidad.
  3. Capacidad de descubrimiento: aumentar la capacidad de descubrimiento para que los usuarios puedan encontrar rápida y confiadamente los datos correctos para su análisis.
  4. Escalabilidad: gestionar eficazmente los datos a escala con procesos repetibles para mantener actualizados los datos y metadatos.

A través de una integración coherente y estrecha, la información relevante y las ideas deben estar disponibles para analizar dónde y cuándo las personas lo necesitan, respaldando así la exploración de datos eficiente y efectiva.

Empoderando a los colaboradores
Una vez que los datos son capturados y almacenados, sabemos que éstos se preparan, se analizan y luego se comparten en toda la organización. En última instancia, el objetivo aquí es que la curación de datos gobernada proporcione una base más sólida para toda la tubería analítica, ayudando a los usuarios a ir más allá de hacer preguntas sobre sus datos para hacer preguntas sobre su negocio.

Es importante que las personas de todos los conjuntos de habilidades y niveles de toda su organización se sientan seguros al tomar decisiones comerciales con los datos. Fomentar el acceso compartido, la transparencia y una gobernanza sólida inspira de inmediato la confianza en el poder de los datos.

¿Cuál es la mejor estrategia para aprovechar el potencial de tus datos?