Democratizando la Analítica

A medida que el distanciamiento social continúa y los modelos de negocios digitales se empiezan a convertir en la norma, es posible observar cómo sólo algunos equipos han reformulado su estructura para democratizar la analítica y permitir que toda la organización pueda pensar en nuevos escenarios comerciales. La pregunta es, ¿A qué se debe esto? ¿Es un problema de estrategia, de cultura o de acceso a los datos?

Según evidencian las más grandes consultoras a nivel mundial, aquellas empresas que habían tomado por objetivo la inversión estratégica en datos hace más de 18 meses, fueron las que pudieron responder y adaptarse más rápido a los desafíos presentados por COVID-19. Con ello, pareciera ser que la respuesta a la interrogante no es sólo una, si no que por el contrario serían todas las anteriores. Ahora bien,  ¿Se aplican todas ellas en paralelo? La respuesta es no. Según este mismo estudio, podemos ver que en realidad hay un orden lógico que permite cumplir el desafío de manera satisfactoria:

  1. Declarar el lineamiento estratégico
  2. Facilitar el acceso a los datos
  3. Cambiar la cultura organizacional

Ninguna de éstas tareas es fácil y sin duda requiere de un alto compromiso de tiempo y esfuerzo, sin embargo, a estas alturas el mensaje es claro: cualquier empresa que quiera prosperar, simplemente no puede darse el lujo de no estar trabajando en una estrategia de datos como un pilar fundamental en su negocio.

La importancia de entender cómo podrían desarrollarse diferentes escenarios, y cómo éstos podrían impactar las operaciones, productos, servicios, proveedores y compradores a largo plazo es donde debemos tener el foco hoy, y para ello, debemos crear un ecosistema favorable dentro de las compañías que permitan tomar y socializar la toma de decisiones.

La buena noticia es que la democratización de la analítica avanzada, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático definitivamente tienen el potencial de ayudar a que empresas de todo tamaño puedan navegar con eficacia futuras interrupciones, mantenerse cerca de sus audiencias, y conocer los variantes patrones de consumo para adecuar así sus propuestas de valor sin ver impactados sus resultados financieros. Así, la continuidad empresarial no sería una cuestión netamente exógena, si no que dependiendo de la estrategia con que se aborde, hoy por hoy podría ser algo más bien endógeno a la organización.

 

Democratizando la Analítica